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⌠ Kenneth Meunier ID⌡ —Completada—

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⌠ Kenneth Meunier ID⌡ —Completada—

Mensaje por Kenneth Meunier el Jue Abr 24, 2014 9:22 pm

● Apodo: A lo largo de los siglos se ha ganado incontables apodos, los cuales muchos de ellos no recuerda, y que solo aparecen en su mente en los instantes en que refresca su memoria con la lectura. Actualmente, el más usado es ‘Kent’.

● Nombre: Kenneth.

● Apellido: Meunier.

● Edad: Su edad puede variar por dos factores: Lo que aparenta tener, y lo que realmente posee. Las personas a su alrededor podrían fácilmente contarle una edad de 19 años, máximo unos 20 años, dependiendo fuertemente de cómo luzca, o la vestimenta que tenga puesta en el día. En realidad, su edad ronda los 600-700 años, aproximadamente.

● Nacionalidad: No recuerda su ciudad natal. Pero considera a Inglaterra como su país predilecto.

● Empleo: Escritor. La vida le enseñó a plasmar con detalle los sentimientos que se forzaba a ocultar por su propia seguridad. Y no hay mejor forma que hacerlo por medio de nóvelas y versos de su auditoria.

● Raza: Vampiro / Kyūketsuki.

● Sexo: Masculino. Durante mucho tiempo estuvo fingiendo ser del sexo contrario, en busca de diferentes experiencias que le sirvieran como conocimiento. Al mismo tiempo, aprendió a tenerle un enfermizo apego a todo lo relacionado con las féminas, lo que produjo que se viera como es ahora. Aun así, sabe cual es su sexo inicial, y no desea cambiarlo, aunque vista de formas distintas a las marcadas por la sociedad, que a su opinión, se fue volviendo cada vez más liberal en cuanto a sexos se trata.

● Tendencia sexual: Pansexual [Suke].

● Descripción Física:
Lo primero que se va a mirar de la apariencia del joven es su gran parecido al sexo contrario, a causa de los rasgos suavizados y casi afeminados en su rostro, contando la contextura de su cuerpo para nada ejercitada que no se molesta en cambiar, gracias a lo cómodo que le resulta tenerla de aquella manera. Con unas caderas ligeramente voluptuosas, y una cintura un poco fina, fácilmente pueden amoldarse a cualquier prenda que decida ponerse, sea femenina o al contrario, masculina. No se acompleja de la figura de posee, después de todo se dice que no hay razón alguna de acentuarlas, o disminuirlas. En pocas palabras, tiene una silueta femenina que podría confundir a cualquiera, principalmente por la delgadez de su cuerpo. Su tez es pálida gracias a su raza predilecta, lo que le aporta a la vista un toque delicado, aunque su piel soporte toda clase de golpes o rasgaduras, que sanan variando la gravedad de la herida. Aun así, es extraño verlo con alguna venda, o algo que rebele que fue herido de alguna forma posible. Después, no existe ningún lunar, cicatriz, o marca de nacimiento que pueda dañar la fachada de su piel de porcelana, sorprendentemente suave al tacto.

Mide un metro con sesenta y siete centímetros, por lo que es considerado como una persona de baja estatura. Aquello lo acompleja bastante, ya que no soporta ver o estar al lado de otros que sean más altos que su persona. Simplemente lo enoja, aunque estos no tengan la culpa de nada. Eso es otro factor que contribuye a ser más compleja la tarea de adivinar su verdadero sexo a primera vista, a no ser que se trate de un ser sobrenatural. Desconoce su peso exacto, pero tiene conocimiento de que varía entre los cincuenta y cincuenta y siete kilogramos, haciéndolo alguien de poco peso, y fácil de cargar.

Sus ojos son grandes y su iris varía del color verde al morado, creando un degradé de color único, aunque también tiene algunos toques de amarillo. De vez en cuando, la parte se encuentra en un color morado pasa a volverse azul, todo dependiendo de su estado de humor. La tonalidad de sus ojos cambia en el instante en que percibe el olor a sangre, costándole en su existencia miles y miles de mentiras, y en otros casos, tener que retirarse si se encuentra en un área pública. Las pestañas que rodean sus ojos son abundantes y finas. Sólo lleva lentes cuando lee y, por supuesto, cuando escribe, aunque también llega a usarlos por puro gusto o simplemente para combinar el vestuario que usa, si es que se preocupa por ello. Esto le ayuda a poder ver mejor las letras de día, o en muchos casos, si esta a la luz de la luna o de una vela.

Su cabello es de color rojo ladrillo, que desprende una tonalidad algo rosácea o en otros casos naranjada, por supuesto, esto dependerá de si se encuentra en un lugar techado o en el exterior. Lo lleva largo, casi hasta la cintura e incluso un poco más abajo. Su sonrisa es siempre amable, pero a la vez seductora y muy sugerente cuando se lo propone, al igual que solo puede curvarse un poco y lograr una clara expresión de odio, siendo esto muy poco frecuente.

● Descripción Psicológica:
Desde siempre ha sido un chico muy tranquilo que posee una mirada apacible y serena, y pese a esa apariencia es muy analítico, examina todo para conceptualizarlo. Tiene sus ratos alegres que hacen ver una sonrisa en sus labios pero esta desaparece si la ocasión así lo amerita. Es bastante voluble, un chico amable, en cierto modo cariñoso, algo curioso que gusta de divertirse como cualquier adolescente, a veces se le da la seriedad y otras anda por ahí sonriendo sin razón aparente, es responsable y no le gusta dejar las cosas a medias, muy habilidoso en los deportes y nadie que lo mirara de frente pensaría que es capaz de cometer alguna falta grave.

La primera impresión que se puede mostrar de él, es que es amigable. No pierde nada manteniendo una conversación con quien acaba de conocer, nunca dudara en darle una mano a toda persona que necesite de ayuda, sea quien sea esta. Para esto, muchas veces tiene que suprimir esa parte que le dice a gritos que no debe de acercarse a las personas, por una u otras razones, en algunos casos, ilógicas, a causa del miedo. Oculta una parte de él que no le gusta revelar, pero que sale por impulso a las situaciones en las que se encuentre. Si una persona no le llega a caer bien, prefiere ignorar a esta antes de hacer algún escándalo, aunque existan casos en que sencillamente no los pueda evitar, y se muestre su lado hostil, y sumamente enojón. Más bien, hasta se le podría catalogar como 'tsundere'. Comportándose de manera hostil con este tipo de personas molestas, le ha servido para que las mismas se alejaran de él. Es muy difícil que vuelva a estar bien después de una pelea o algo parecido, pues es muy rencorosa cuando se hace algo que le haga enojar, al mismo tiempo, gusta de tomar venganza después.

Se adapta a cualquier situación, es versátil, inteligente y le es fácil comunicarse con los demás. Mas su parte oscura y egoísta solo la conocen las personas que llegan a lastimar algo que es preciado para él. Odia que lo contradigan pero nunca lo da a notar consiguiendo su propósito tarde o temprano, más gusta de retos por lo que aquello no se le hace ningún problema, siempre es bueno probar cosas nuevas, eso ha aprendido a lo largo de su inmortal vida.

Detesta mentir, porque es un pésimo actor en esa área, así que siempre procura ser honesto tanto con los demás como consigo mismo, pero si esta obligado a hacerlo por ayudar a otra persona, lo hará, aun si parezca encontrarse nervioso y con la mirada fija en cualquier otra cosa menos en lo que debería de ver, claro que depende por completo de que persona sea y que tan cercana a él sea la misma. Tímido al dar el primer paso en una relación, pero se suelta ya solo en seguida. Se sonroja con facilidad, y tiene cierta debilidad al regalar, eso es lo que no puede hacer con facilidad, mas por orgullo a que le rechacen o porque simplemente le da vergüenza o temor el que pensaran de él. Fiel con quien lo merece, y con quién no, por desgracia. Pero su confianza es difícil de ganar, ya que desconfía de la gente que, parezca agradable o no, acaba de conocer o ya conocía de hace poco. Seguro de si mismo, siempre piensa que no tiene nada que perder.

En conclusión, se podría decir que es un muchacho serio, cortés y reservado, con cierto aire misterioso, pero esa es la impresión que él quiere dar al mundo. Tiene una faceta tierna, sensible y paternal, que normalmente le gusta ocultar, sólo revelándola a sus seres queridos y claro, a su pareja.

● Gustos:
— El sonido del piano o la música lenta. Si bien es torpe con esos instrumentos exactamente, no significa que no sepa manejar otros, como lo serían la guitarra eléctrica -ya más actual- y el violín.
— Escribir a lapiz y papel, ya que le inspira más que estar frente a un computador. Le recuerda a esos tiempos donde escribir a mano era tan parecido a una obra de arte.
— Una buena copa de vino a la luz de la luna, totalmente relajante para él. No toma con frecuencia, pero cuando lo hace, suele ser para buscar inspiración, o disfrutar del sabor.
— Hacer ejercicios o mantener una leve rutina, solo para no perder el físico. En eso podría considerarse un poco metrosexual.
— Los dulces Japoneses, más si vienen acompañados de un Té de Sakuras.
— Mantener todo en orden, sin excepción alguna. Le irrita ver su área de trabajo desordenada.
— Los libros antiguos de historia, solo para ''refrescar'' su memoria.
— Los clásicos, Terror, cualquier película con esos géneros llamara su interés.
— Tener compañía, porque no siempre le gusta estar solo.
— Los colores rojo y verde, le traen buenos recuerdos, sobre todo de la Navidad y la Primavera.
— Espacios oscuros, lugares donde sabe que se siente cómodo, sin muchas personas.

● Odios:
— El tener que pelear, pero otra cosa es el hacerlo para defender a alguien. Tiene recuerdos muy vividos sobre la guerra en la que se vio involucrando, lo que causo que detestara toda clase de encuentros en los que se usa la violencia.
— Los juegos sucios, los odia con intensidad. Se relaciona con lo primero.
— Determinados sabores en las comidas, como lo muy salado y/o picante. Su paladar es algo sensible a esa clase de comidas, por lo mismo, prefiere digerirlos moderadamente.
— El ruido, le hace perder la gran paciencia que tiene. Sobre todo el ruido de una fiesta.
— Escribir por medio de maquinas, piensa que no le da el encanto como se podría hacer el mismo trabajo escrito a papel.
— Salir a medio día, simplemente le incomoda ver a las demás personas por asuntos de su pasado.
— Sentirse responsable de algo que no tuvo la culpa, porque al final lo cargara en su conciencia hasta que se aclare todo.
— Las personas demasiado molestas, otra cosa que le sacan de sus casillas.
— Su inmortalidad, por aquello no puede vivir una vida normal como desearía, como el escribe en sus historias. También, le impide enlazarse emocionalmente con una persona, porque tarde o temprano está va a morir.
— Enfermarse, pierde las fuerzas de forma rápida y eso le molesta.
— La falta de organización, no la puede tolerar, es como un tipo de fobia, pero sin llegar a hacerlo.
— El no poder hacer sus trabajos a tiempo.

● Historia:

“— Siempre se puede remplazar un cuerpo con otro, nunca te enamores, no puedes, está siempre prohibido, es imposible… Es el destino de un inmortal. —”

Desde que había nacido, desde que había abierto los ojos, conocido y pisado por primera vez aquel mundo donde ahora viviría, esas palabras habían resonado en su mente, y con esa enseñanza el se había criado, el tendría todo cualquier capricho, todo lo que pudiera imaginar. Después de toda la posición privilegiada en la que había “nacido” -pues ya tenía varios siglos viviendo, pero comenzó a ser notado por la sociedad tiempo después- a principios de los años de 1700 D.C se lo permitía. Pero jamás bajo ninguna circunstancia se podría enamorar, por que el hecho de enamorarse de alguien lo haría débil, por que sufriría, por que los seres humanos no eran inmortales y a determinado tiempo lo perdería.

¿Cuántas veces jugó con la gente? Muchas tenían más de 284 años haciéndolo.

Había vivido con muchos nombres, demasiados para su gusto. Había asistido a innumerables colegios, estudiado en todos los continentes y hablado tantos idiomas que había perdido la cuenta. Pero si había un lugar que le recordaría y perseguiría por siempre seria uno solo y no dudaría en responder: Tokio, Japón.

En ese entonces su nombre era Maureen Miller, hijo de uno de los más grandes empresarios de ese pequeño país utópico donde le tocaría vivir su “nueva vida”. Recién había terminado su vida como Tyler Walters en América y habían decidió incursionar esta vez a Japón, el país que había perdido la segunda guerra mundial contra el imperio Americano. En pocas palabras: el mejor lugar para “esconderse”.

Ahí lo conoció, cuando recién ingresaba a su nueva escuela entro al equipo de soccer como manera de distracción y sobre todo porque la escuela exigía estar en un club y el elegido azar esa vez había sido el de fútbol soccer. Lo vio por primera vez en una tarde donde se presentaría a su primer entrenamiento, a su nariz había llegado un olor demasiado exquisito para su gusto, mas debía resistir a sus instintos… Tenía que pasar de ser percibido frente a cualquier humano.

Compartieron demasiado juntos, había llegado al punto de que no podía recrear su existencia sin el chico, se había hecho tan importante en su vida como la respiración en un ser humano, era el único que lo hacía sonreír sinceramente, hacerlo enfadar, amar, vivir… Fue el ser humano que lo hizo desear no ser inmortal y vivir su vida a su lado.

Tuvo un tiempo limitado, su padre se lo había estipulado, solo vivirían 10 años como máximo en ese país, por que en 10 años era lo máximo en que no se notaria el hecho de que eran seres que no envejecían y jugaban contra el tiempo. 10 años… y de esos diez, dos había trascurrido a su lado, amándolo, cuidándolo y protegiéndolo, había compartido todo con él, inclusive su más profundo secreto; le había revelado que era un vampiro.

Al principio pensó que lo rechazaría, que lo dejaría y que no lo creería o lo juzgaría loco mas para su sorpresa el chico le había sonreído, lo había besado y le había dicho que eso lo volvía mas especial, cosa que, hizo al pelirrojo enamorarse más y más de él, grave error. Si era por más que sabido que hubiera podido convertirlo en vampiro, pero este se había negado, él quería vivir su vida amándolo, amándolo hasta el último momento de su vida… Por que ese era el destino de un humano. Mas el destino siempre es cruel y juega con las personas, eso lo había aprendido a lo largo de los años, entendió al fin porque ellos tenían prohibido enamorarse, comprendió por fin el gran error que había hecho al desobedecer esa regla sagrada para su raza pura.

Su amado... Había sido asesinado… Asesinado a sangre fría y sin piedad, inclusive los informes e investigaciones le habían informado que hubo tortura, había sufrido una muerte dolorosa sin merecerla. Había muerto… él ya no estaría más a su lado. En esa ocasión se miro al espejo, se maldijo mil veces por su condición de no poder morir e ir a su lado. Se miro espantado al sentir como de sus ojos siempre secos surcaba agua salada marcando sus mejillas… agua que el pudo interpretar como lágrimas.

''— Maldito destino… Maldita existencia… —'' Se repetía una y otra vez sin controlas las lagrimas en sus ojos, lloro como nunca lo había hecho, le dolía, había sido para su persona el peor dolor que pudo haber sentido en su vida, peor que la misma muerte, si era posible. Cayendo en una depresión obviamente notable para los que le rodeaban, pero sin más para su padre que estaba preocupado por su salud tanto física, como emocional, decidió el planear un viaje para su hijo, una nueva vida, el intentar olvidar aquel dolor que sin dudas le había marcado por siempre, y él, solo acepto. Pasado unos años donde todo había cambiado de forma drástica, los sucesos que ocurrían mundialmente, a su padre se le ocurrió la idea de dejar que tuviese una profesión, siendo la más conveniente para él, Escritor.

Durante los siguientes años, su forma de ‘vivir’ se volvió monótona, retraída. El verse en su espero resultaba un recordatorio a lo pasado en el país Nipón, que le decía silenciosamente que jamás podría envejecer, porque en realidad nunca envejecería, pero su amado podría haberlo hecho, a su lado. De esa manera, todo contacto con cualquier objeto que le revelara su apariencia estuvo prohibido en la mansión donde habito, encerrado. Los sirvientes se vieron en la obligación de peinarlo, ayudarle a elegir la vestimenta que usaría cada idea, y convencerle de salir a las calles cada vez que se convocaba una reunión. Los lugares públicos lo ponían demasiado incomodo, porque ver a las personas vivir tranquilamente, sin preocupaciones… Su existencia no le importaba en lo más mínimo.

Cambiar su apariencia fue resultando una costumbre que en esos tiempos no era bien vista. Esos rasgos finos le fueron sirviendo para buscar experiencias nuevas, llenar su memoria de recuerdos, tener algo que pensar.

Y vaya que lo consiguió cuando se le aviso que debía de mudarse. Lo hizo sin chistar, encontrándose con aquellos padres que no recordaba, mostrándole su nueva apariencia. Lo aceptaron, después de todo, no era eso lo importante. Una guerra que había provocado entre los seres de su misma raza que buscaban poder. Sin pensar en las consecuencias, acepto formar parte de ello. En el proceso, se juro jamás olvidar de donde vino, el porque seguía existiendo, pero principalmente, no olvidar la persona de la cual estuvo perdidamente enamorado.

Y ese era el último recuerdo de su pasado. Al ‘despertar’, se vio en Sakarmand, una ciudad de Uzbekistan.

Cuando menos se dio cuenta, quienes eran sus padres fallecieron junto a sus demás familiares, quedando solo en un lugar que no conocía, con distintas creencias, estilos de vida más diversos.

Encierra un pasado del cual no tiene recuerdo alguno, vive únicamente de lo que pasa en el presente, sin preguntarse más allá de lo necesario. Siente un extraño sentimiento de que olvidó algo muy importante, quizás un objetivo del cual estuvo muy aferrado anteriormente, quién sabe, mientras eso no le moleste demasiado, puede vivir tranquilo o lo más cercano a eso.

No recuerda tampoco como termino siendo adoptado por una familia de poder en Inglaterra. Ahí es cuando comienzan las memorias que tiene hasta ahora, incluyendo los sucesos pasados en esa ‘guerra’. Ha vivido bajo el techo de una familia que se hace ver perfecta a simple vista. De cierta manera es forzado a seguir con las expectativas de su padre adoptivo -un hombre de negocios-, que poco le dejaban tomar un respiro. Lo que el chico debía ser era; siempre impecable, tranquilo y perfecto, aunque no estuviese de acuerdo. Este tenia que enlazar relaciones -la gran mayoría forzadas- por negocios y poder, lo que entristecía a Kenneth -sus padres adoptivos le llamaron así- la mayoría del tiempo, por lo que comenzó a intentar revelarse, sin éxito, pues al final tenia miedo de que su padre lo golpease. Desde ahí comenzó a escribir, compro una pequeña libreta, la cual considero un diario para él, también escribía frases representativas, que el creía que describían cada día. No reconocía siquiera el poder que tenia, su verdadera raza, tan solo se consideraba un humano más del montón.


Día #1

Eh… Hola. Esta es la primera vez que he tenido un lugar a donde expresarme, así que tengo que decir que al principio será difícil, pero… espero poder descubrirme a mi mismo.

‘‘El mundo está en manos de aquellos que tienen el coraje de soñar y de correr el riesgo de vivir sus sueños’’


Día #2

Hoy he tenido una cita con una de las hijas de un amigo de mi padre, el cual es un empresario millonario, y mi padre me ha obligado a que enlace una amistad con la chica, sinceramente no me callo bien, era muy molesta y duro toda la noche preguntando sobre mi vida. No he podido dormir, como todos los días. Cuando fui adoptado, esperaba poder recuperar la felicidad que no he podido recordar durante muchos años, tener una familia que realmente me valorara y que me comprendiera pero, viendo como son mis padres conmigo, me arrepiento de hasta haber nacido. Tendré que dejar de escribir porque ya es de noche y es hora de dormir.

‘‘Nunca nos engañan, nos engañamos a nosotros mismos’’


Día #3

Mis padres se han ido de viaje de negocios, por fin me siento tan tranquilo, aunque he tenido que encargado de mucho papeleo y no he podido salir desde que se fueron, he tenido el pensamiento de que nunca saldré de esta casa sino es por algún negocio o cosas de mis padres, o por la escuela, me siento… ¿Encadenado? ¿Enjaulado? ¿Preso en mi propia vida?

Últimamente tengo la sensación de que he olvidado cosas… De que he incumplido con una promesa. ¿Por qué será? Me siento extraño. Me confunden muchas imágenes de un pasado que no se si interpretar como ‘sueños’, o darme la posibilidad de creer que ocurrieron alguna vez. Una ‘guerra’ que he estado tomando como un simple sueño, a pesar de no poder pegar un ojo, no poder descansar.

Me molesta no saber de donde vengo, quienes fueron las personas que formaron parte de mi vida. Inevitablemente, quiero ignorarlo, porque me hará daño, lo presiento. Pero el interés de descubrir la verdad, encontrar el propósito de estar viviendo, saber que otras cosas pude experimentar.

¿Alguna vez descubriré la verdad?

‘‘Tengo el sentimiento de que nadie me quiere, mientras vuelvo a casa, mirando a la luz de este cuarto, me pregunto que es lo que estoy sintiendo’’


Durante los próximos días, Kenneth  paso los siguientes días encerrado, era obligado a salir, mientras el cuadernillo era mas y mas usado, hasta el punto de que se gasto, comprando otro, y otro, y otro, teniendo así como 8 o 9 cuadernos, donde sabia que nunca olvidaría lo que escribía, lo hacia sentir seguro.


Dia #200

Realmente me he acostumbrado a escribir en los cuadernos, ya he tenido varios, y no me molesta, por lo menos se que no olvidare nada de lo que escriba, tal vez en varios años comience a leer desde todo lo que escrito desde el principio, será interesante, aunque ahora he estado viviendo solo, me he sentido mas feliz que nunca, ahora tengo la libertad que tanto esperaba, aunque mis padres me continúan presionando.

Ya no van a dominarme.

‘‘La felicidad siempre la tienes, siempre ha formado parte de ti, lo importante es que te permitas sentirla’’

A las malas, se impuso a sus padres, logrando un año después conseguir ser libre de las ataduras de una familia que aparentaba ser lo que no eran, consiguiendo así la libertad. El tiempo en soledad de ayudo a aclarar la confusión en su mente, e ir recordando fragmentos del pasado que antes quería eliminar. Dolorosamente, se fue enfrentando a los miedos de descubrir que no era una persona común y corriente, sino un ser inmortal como lo era un vampiro. Lo primero que se vio obligado a ir superando, en vano, fue su gran miedo a verse en un espejo. La primera vez en un siglo que pudo ver su reflejo, lo asusto. ¿Tanto cambio desde la última vez que se vio?

En ese momento, un recuerdo golpeo su memoria, tanto así que tuvo que detenerse a pensar a ello. Se veía a si mismo, llorando incontrolablemente frente a ese mismo objeto, destrozado. Ahí mismo, una lágrima se deslizo por su mejilla, recorriendo toda la pálida piel de su rostro hasta terminar en su mentón, desapareciendo. ¿Cómo pudo haberlo olvidado? La razón de su existencia, la razón por la que se veía de esa manera. Todo tenía un motivo que estuvo oculto, suprimido por él mismo.

Sin nada más que aclararse, y decidido, empezó a retomar lo que había dejado inconcluso, volviendo a sentir una fuerte atracción por la escritura. Y actualmente, vive de ello.

● Objetos personales:
— Dos collares de oro que había comprado, uno para él, y otro para esa persona que llego a amar alguna vez.
— Una libreta de apuntes.
— Unos lentes, que puede llegar a usar de forma frecuente.

● Datos extras:
— Usa todo tipo de ropas, pero específicamente las elegantes -por su familia- O las cómodas, y a veces, ajustadas al cuerpo. Normalmente se le ve portando vestidos en los que se asentía el busto. Para eso, tiene un par de pechos ‘falsos’ que usa casi todos los días, más por gusto que por fetichismo.
— Se toca el cabello sin darse cuenta, en cualquier momento. Si habla, si esta mirando hacia un lugar especifico, cuando esta comiendo, no importa lo que este haciendo, siempre se tocara el cabello.
— No le gusta que toquen sus orejas, ya que es un punto sensible en su cuerpo, y le hace sentirse nervioso.
— Ama el café. Adora esa infusión tanto como el té, y preferirá tomar aquello mil veces que la misma agua. El sabor le resulta muy particular, e interesante.
— Adora el mar y todo lo relacionado con el mismo.

● Imágenes:
Spoiler:

● Procedencia: Utauloid.

● Nombre real: Namine Ritsu.


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Kenneth Meunier
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Re: ⌠ Kenneth Meunier ID⌡ —Completada—

Mensaje por Hibari Kyoya el Sáb Abr 26, 2014 11:40 am



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